CrioLipólisis

Tecnología de última generación, desarrollada para reducir tejido graso de manera selectiva y sin necesidad de cirugía.

Crilipólisis funciona a través de un transductor que se aplica en la zona elegida y actúa a través de vacío (para captar tejido graso) y criotecnología (aplicación de frío). El tejido graso, a diferencia del resto de tejidos vecinos, es rico en ácidos grasos saturados lo que lo hace más sensible al frío, y por ende permite la degradación selectiva de los adipocitos (células grasas) sin dañar los tejidos adyacentes, logrando reducción de la capa de tejido graso.
Con la Criolipólisis se logra una reducción notable del tejido adiposo ya que consta de un sistema que actúa degradando células grasas a través de dos vías. Una vía directa mediante la cual cristaliza, destruye y disuelve las células grasas (liberando gradualmente los lípidos durante un período de 2 a 6 semanas), y una vía indirecta, que estimula el sistema nervioso  el cual, además, estimula la lipólisis (destrucción del tejido graso).
Esta tecnología está particularmente indicada para aquellos pacientes con adiposidades localizadas ya sea en abdomen, cintura, caderas, muslos, espalda, brazos, etc. Es decir para pacientes con sobrepeso leve a moderado que desean disminuir ciertas zonas en las cuales se encuentre acumulado de tejido graso.
El número de sesiones variará entre 1 a 3 dependiendo de la profundidad del tejido graso y de los resultados deseados. Entre cada sesión debe haber un intervalo de 45 días. Además, según la extensión de la zona a tratar se necesitarán más o menos aplicaciones (por ejemplo puede que algunos pacientes sólo con una aplicación logren que el transductor abarque toda la zona que se desea tratar, mientras en otros casos una misma zona puede requerir dos aplicaciones dependiendo de la extensión de la zona). 
Las sesiones son de carácter ambulatorio, por lo que luego de realizada la sesión el paciente puede retomar sus actividades diarias .
Durante la sesión, se puede sentir algo de tensión en la piel en la zona tratada (provocada por el vacío realizado por el transductor) y sensación de frío localizado.
Por lo general no produce dolor, luego de la sesión, habitualmente se observa enrojecimiento y adormecimiento de la zona tratada lo cual puede durar por un par de horas. Además en algunos casos se podrían apreciar hematomas (moretones) los cuales se reabsorben a los pocos días.
Con cada sesión, y dependiendo de las características del tejido, se podrá reducir entre un 25% a 45% del porcentaje del tejido graso. Los resultados se empiezan a notar a los 15 días de realizada la sesión (observando un 40% del total del resultado), observando el resultado  a las 6 semanas de realizada la primera sesión. Pasada esas 6 semanas se re-evaluará y se decidirá si es necesario realizar otra sesión.